Cogerencia didáctica - Solucviones para Empresas

 

En este artículo quiero narrar dos casos reales que documentan lo pernicioso que puede ser, para una empresa u organización, no tomar la decisión adecuada a tiempo.

Dado que no soy psicólogo, primero quiero apoyarme en algunas opiniones y definiciones del Dr. PAUL BABIAK , psicólogo industrial organizacional:

  • Los psicópatas son maestros de la manipulación, invirtiendo mucho esfuerzo y habilidad en la creación y preservación de sus máscaras. Logran engañar a la gente con ellas porque las adaptan a sus víctimas, mintiendo para conseguir lo que quieren. La mentira patológica, incluso sobre cosas insignificantes, es el rasgo medular del psicópata. (Nota personal: Dicho de otra forma, son auténticos “encantadores de serpientes“).
  • Los psicópatas también carecen de la capacidad de sentir una amplia gama de emociones humanas que los demás experimentan; sufren de pobreza afectiva (emocional). (Nota personal: No esperes entender su forma de pensar, ellos nunca sufren remordimientos y solo, mediante una farsa, utilizan algo parecido a un sentimiento, es para lograr sus objetivos. “Tiembla cuando un personaje de esta calaña te diga que no le entiendas mal y que tan solo quiere lo mejor para todos”.
  • Los psicópatas son impulsivos e irresponsables. Sus currículos estarán llenos de importantes logros (generalmente falsos) y puestos de alto nivel (exagerados), atribuyéndose amplias responsabilidades (distorsionadas). Su impulsividad puede ser muy peligrosa ya que les da igual las consecuencias de sus acciones para los demás, sean sus compañeros de trabajo, clientes o quienes les emplean. Lo que les gusta es llevar temas relacionados con la ¿visión global? y congraciarse con las personas a quienes manipulan, finalmente, es de esperar que se adjudiquen el mérito del esfuerzo ajeno, incluso si no participaron. (Nota personal: Más adelante veremos como son capaces de destruir Empresas, Consejos de Administración y a las personas que les puedan incomodar.
  • No obstante, el psicópata corporativo tiene un perfil atenuado. Él o ella suelen obtener una alta puntuación en los dominios interpersonal y emocional (posee la personalidad de un psicópata), pero en los dominios del estilo de vida y de la conducta antisocial ésta es normalmente más moderada (han “aprendido” cómo encajar mejor en la sociedad y en la vida laboral). Desafortunadamente, son capaces de incorporar en sus máscaras muchos de los rasgos aparentemente “efectivos” del liderazgo. Sin embargo, mientras tanto es posible que estén trabajando entre bastidores para sabotear proyectos, hundir carreras e incluso cometer fraudes.

Tras esta descripción de lo que el Dr. Babiak ha dado en llamar “psicópata organizacional” y que en España, considero que, es más adecuado llamar “trepa con posibles” quiero dejar unos cuantos casos en los que claramente se denota la presencia de esta figura. Para desgracia de las organizaciones, normalmente, estas conductas solo se reconocen cuando ya no hay solución para los destrozos ocasionados.

Caso1. Psicópata Gerente.

psicópata1En una gran empresa el Consejo de Administración decide fichar a un nuevo Director Gerente, más joven que los anteriores, con gran capacidad de trabajo y con un CV impresionante en el sector.

Al cabo de un año, los resultados económicos de la empresa comienzan a ser muy buenos, ante el agrado del Consejo de Administración, a quienes, con gran habilidad, había vendido que los Directores de Área estaban muy acomodados e incluso había que prescindir de alguno de ellos por su baja “productividad”.

Entrando en el día a día de ese primer año, lo que realmente ocurría era que el “psicópata”, había establecido una especie de “ruleta rusa” de ataques y descalificaciones a todos los directivos de la compañía, logrando que cuando “le tocaba a uno de ellos” el juego de la ruleta rusa, el resto se sintieran privilegiados y tranquilos. Este hecho fue puesto en conocimiento del Consejero Delegado, quien hizo caso omiso de las advertencias.

En el segundo año, tras conseguir su primer objetivo, echar a algún directivo y amaestrar al resto que pudieran llegar a hacerle sombra, apuntó más alto.

Comenzó su particular campaña de desprestigio del Consejero Delegado, que ya comenzaba a percatarse de que, a pesar, de haber conseguido su primer objetivo, seguía creando un ambiente totalmente irrespirable en la empresa.

Finalmente el Consejero Delegado, tomó la decisión de prescindir del “psicópata Gerente”, desgraciadamente para él y para la Empresa, la decisión llegó tan tarde como para que el 51% del Consejo de Administración hubiese sucumbido al “encantamiento”, por lo que quien fue destituido fue el Consejero Delegado.

El final de la historia es que el año siguiente y tras seguir con sus “conspiraciones” y poner continuamente en marcha el “ventilador de la mierda”, el nuevo Consejero Delegado, se vio en la obligación de tener que prescindir de los servicios del psicópata Gerente.

Resultado final:

  • 4 de 6 directivos de la Empresa fuera de ella, bien por decisión personal, bien por la acción del psicópata.
  • Un Consejero Delegado destituido y una brecha, irrecuperable, en el Consejo de Administración de una Empresa que llevaba funcionando correctamente más de 25 años con el mismo Consejo.
  • 4 años de pésimo ambiente de trabajo y miedos, muchos miedos, que a día de hoy, muchos años después de los episodios narrados, siguen presentes.

Caso 2. psicópata Mando Intermedio.

psicopataEste es el caso de un auténtico “encantador de serpientes”.  Coincide con el anterior en la capacidad de trabajo y en el conocimiento del sector.

Empresa fabril con más de 20 años de funcionamiento, adaptándose a los nuevos tiempos y, sus socios habían conseguido que tuviese una gran proyección de futuro.

El psicópata, conocido director de producción del sector, ha perdido su trabajo y se ofrece, incluso de forma gratuita a trabajar, mientras demuestra su valía.

Es evidente que la demostró, cuando este tipo de psicópatas se proponen metas es bastante normal que las consigan, normalmente utilizando al resto de las personas de la organización, en un proceso perfectamente calculado y medido.

En el primer año, este psicópata, había conseguido que más de un 10% de la plantilla se hubiese marchado o hubiese sido despedida en base a sus informes, curiosamente, todos aquellos que, de una u otra forma,  le habían “plantado” cara

. Los socios de la Empresa fueron avisados por varios trabajadores pero, ante los “buenos resultados” del trabajo del psicópata, hicieron caso omiso a estas advertencias.

En el segundo año, consiguió comenzar a sembrar la discordia entre los socios, logrando que, también, se despidieran, en esta ocasión a personas que estaban a su mismo nivel e, incluso, alguna, con peso específico en la empresa.

Las divergencias de los socios llegaron a tal grado que rompìeron su relación, quedando solo aquellos que apoyaban la labor del psicópata.

En el tercer año, también, estos socios, comenzaron a ser conscientes de la situación que el psicópata provocaba y que muchas de sus actitudes y “decisiones” no estaban alineadas con lo que la dirección de la empresa había fijado. Cuando finalmente debían de tomar una decisión drástica, ya era muy tarde, para estos socios el psicópata se había hecho “imprescindible” y tenían auténtico pavor, erróneamente escudados en el bien de la Empresa, a tomar una decisión acertada.

Para desgracia de estos socios y Empresa, cuando se tomó la decisión fue demasiado tarde, el psicópata ya había conseguido que todo el entorno de la Empresa fueran sus “fieles seguidores”, que la Empresa perdiese pedidos que “paralelamente” el psicópata le había “birlado” y ya había constituido su propia empresa beneficiándose de los activos, el esfuerzo de tantos años y la cartera de clientes.

Huelga decir que la Empresa, cuyos socios,  tomaron tarde la decisión, acertada o no, desapareció y que hoy en día el psicópata Mando Intermedio, sigue viviendo de su propia empresa.

Me atrevo a lanzar una recomendación:

“Ante la más mínima sospecha, advertencia o sensación de que estás ante este tipo de persona ACTÚA y HAZLO DE INMEDIATO, mañana será tarde para tu Empresa u Organización

Rafael Pros.

CEO – Consultor Senior

GCL VERAN

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